EL HOMBRE ASTRAL + SAHARA + ARION


EL HOMBRE ASTRAL + SAHARA + ARION
Madrid – Excalibur – 25.02.11

Habíamos sido invitados por la dirección de la estación de radio TNT Radio Rock a la celebración de su fiesta de cuarto aniversario el 26 de febrero. La idea gustó bastante, así que tomamos avión desde la isla de Gran Canaria hasta Madrid el día anterior y pudimos aprovechar para entrevistar a algunas bandas y asistir a este concierto. Una vez llegado a la sala, la afluencia de público no era todo lo deseable para una buena noche de auténtico Metal, pero era aceptable a pesar de los muchos conciertos que se ofertan en Madrid en una jornada de viernes o sábado.

Cuando llegué, por desgracia, ya había tocado el grupo de Rock Progresivo de Valladolid, El Hombre Astral. Una pena, porque me dijeron que dieron un conciertazo de caerse de espaldas. Músicos de altísima calidad que dejaron a los pocos que habían llegado a esa hora con la boca abierta descargando temas de sus discos editados hasta la fecha: ‘Involución’ y ‘Tierra’. También me contaron algunos de los que habían disfrutado de su gran concierto que sorprendió su versión de ‘Querida Milagros’, de El Último de la Fila, llevada a su terreno más rockero. En la web losmejoresrock.com y en la de un servidor (thenoisehour.com) tenéis más información de un grupo que debes conocer ya, si aún no lo has hecho.

Sahara, con un disco editado por la propia banda, están realizando una serie de conciertos por las salas de la capital para darse a conocer y si todas sus descargas son como las de Excalibur, sin lugar a dudas subirán muy alto y rápidamente. Lo suyo es Hard Rock de bella factura. Sobre las tablas se nota que tienen la base y la lección muy bien aprendida, especialmente en cuanto entrega, energía transmitida y movimientos sobre la tarima. Me quedo sobre todo con el gran potencial que ofrecen sus guitarristas, Carlos García y José Torrecilla, que no dejaron de moverse, incluso Carlos bajó del escenario a tocar entre el público demostrando las agallas que tiene toda la formación en el tema ‘No sé’. Su sonido fue muy bueno, desgranaron su material a la perfección, se atrevieron con varias versiones, su ya clásica del ‘Living on a prayer’ de los Bon Jovi y la de ‘Highway to hell’ de los AC/DC, con una formación dándolo todo sobre el escenario. Su vocalista sabe muy bien cómo animar y enrollarse al público, además de jugar con cambios de posiciones con el resto de la formación. Mención también para su teclista, Juan José Jiménez, que no paró de moverse detrás y fuera del teclado poniéndole muchas ganas, energía y valor a la tocada. Una gran sorpresa.

Luego salió al escenario una banda que tampoco había visto en directo. Y, la verdad, sorpresa con mayúsculas. Además, fue un gusto el presentarla (Jon Marin me invitó a ello), pues es una banda con un potencial increíble y con un gran sonido en escena. Arion me demostró el porqué, después de muchos años, uno sigue amando esta música y por qué, a pesar de muchos avatares de la vida, uno sigue deseando ver bandas como estas y, sobre todo, de conocer gente profesional como la que más y humilde a más no poder; lo digo tanto por Arion como por el resto de formaciones de la noche. Se presentaban con la ausencia de su segunda voz, Susy, que parece ser que ha dejado la banda. Tanto Álex (vocalista) como Dani (guitarrista) y Julio (bajista) son los tres pilares fundamentales de la formación y los que desarrollan toda la magia y calidad sobre el escenario, desarrollando un concierto muy ameno con entrega total por parte de la formación y, sobre todo, arrojando muchas ganas sobre el escaso público presente en ese momento en la sala, desgranando tema tras tema -la mayoría de los que componen su primer CD, ‘Tierra por andar’.  Es una banda muy metódica que hace de un espacio pequeño un gran lugar, de una sala vacía: un pabellón repleto de muchedumbre. Eso demuestra que no sólo saben hacer buena música, sino que luego lo saben transportar al terreno del directo y con creces. La imagen mía era de un auténtico gozo por lo que estaba presenciando, de felicidad y de asombro. Al tiempo también me decía: “¿Cómo es posible que la gente se pierda tan buenas bandas?” La formación se entregó en todos sus temas, no dejaron de moverse y su puesta sonora y visual fue muy meritoria, sin dudas una banda para volver a repetir y recomendable para todas las salas; fuertes, directos y con enganche. además, su concierto se prestó a bailar y a moverse lo cual hoy en día es toda una bendición.
Agradezco el trato facilitado por la sala Excalibur para realizar las entrevistas en la zona de camerinos y saludo a todos los músicos que conocí ese fin de semana en Madrid.
Salva Díaz

Fotos: Cihuatl Zúñiga

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