BENITO KAMELAS

BENITO KAMELAS

Getafe (Madrid) – Old School – 09.05.09

Con un ligero retraso sobre el tiempo estipulado para el comienzo, se plantaron sobre el escenario los valencianos Benito Kamelas dispuestos a darnos unas alegrías con sus canciones, además de registrar la grabación del concierto para un posterior disco en directo.

Se les notaba algo tensos en los primeros compases, tal vez porque no era un concierto como otro cualquiera en el que te dejas llevas un poquito más; ahora había que estar más centrado y concentrado que nunca, pues eso va a quedar ahí grabado para la posteridad, para siempre, y de lo que se trataba era de dejarlo lo más matizado posible para evitar esos retoques… ¿innecesarios?

Arrancaron ‘La furgoneta’ para acto seguido tomar el ‘Autobús’, lo que deja entrever que han recorrido unos pocos kilómetros y todavía hay carretera para rato. Y entonces toca ‘Volver a empezar’ para ir calentando el ambiente.

Quini lanza alegatos hacía “mariha” para que la liberen cuanto antes, pero aquí llega el ‘Loko’, el público se vuelve ídem y se desata la locura colectiva. Cae la ‘Cocaína’ y, aunque alguno se la esnifa, resulta ‘Na de ná’ pues está claro que ‘No hay color’ aún a ritmo de Ska, ya que se vislumbra un ‘Pikolo’, marchoso pero “pikolo” al fin y al cabo… ¡A sus órdenes, mi cabo! Junto a ‘La farola’ que ilumina su ‘Destino’, tras haber defecado en el G-20, el G-21 y todos los “ges” del mundo, bueno, menos el G-5, “que esos molan” (refiriéndose al grupo formado por Kiko Veneno, Muchachito Bombo, Los Delinquentes y Tomasito, según palabras de Quini; y a lo que nosotros añadimos exceptuar también al G-3: Satriani y compañía), a partir de ese instante se animó el cotarro y se vivieron los mejores momentos con temas como ‘He decidido’, la imaginativa y marchosa ‘Ayer soñé’, la rememoración conmemorativa de ‘Aquellas cosas que solíamos hacer’ con unos adornos guitarreros simplemente perfectos, o la que, para el que suscribe, es una de sus mejores composiciones: ‘Fue mi abuelo’, un precioso recordatorio con proclamas republicanas, que junto a al himno ‘Iros a la mierda’ con guiño incluido al ‘Highway star’ de Deep Purple, les quedó que ni “bordao” para llevarnos hacia ‘Un mundo mejor’ y poner al personal a dar botes con ‘Y no cambiamos ni un solo minuto’. Y ya en el final, en plan “arriquitaun”, desperdirse con un tema dedicado a su tierra: ‘Valencia’, cuajando una gran actuación y con todos revolcados por la tarima.

Cuando se edite la grabación podremos decir aquello de “ven y tócamelas” de nuevo porque Benito nos kamela un montón.

Juan C. Velasco

HUMA + WAYLAND

Madrid – Excalibur – 20.03.09

Wayland se define como una banda de Heavy Metal de toda la vida. La formó en 2003 el guitarrista Javier Kierchebén tras su marcha de Beethoven R., tiene un disco editado y en ella también figura un teclista de altura: Javier Díez (Arwen, Jorge Salán… y ha sustituido a Kiskilla en Mago de Oz durante una temporada). Este concierto supuso un buen calentamiento para la nueva formación sobre las tablas (ya no es la misma que grabó el debut) y para la preparación de su segundo disco, que está al caer. Pero os estoy hablando de memoria, pues sigo siendo un perro, sigo llegando tarde a los conciertos. A veces porque no se me ha secado el pelo o no encuentro el lápiz de ojos, otras –como ésta- porque me lié con los horarios y decidieron ser más que puntuales. Sí puedo anotar que sonaron temas como ‘Decídete’, ‘Siempre estarás’, ‘Mirada de ángel’ o ‘Furia y fuego’. Habrá que resarcirse.

Huma llegaba de nuevo a la capital, esta vez para presentar su segundo escopetazo en forma de vinilo… o de lo que sean ahora los discos. Precisamente ‘Semilla del mal’, que le da título, abrió fuego. A partir de ahí, otra gran descarga de Heavy Metal del de toda la vida (también) con las ventajas y atractivos propios de la banda: Doble voz, masculina y femenina, sin mariconadas góticas; guitarra ardiente de Luirry y un gran show, visual y técnico, por parte del batería Pablo. Como es costumbre, su mascota “Kike-muerte” nos amenazó desde las tablas y, por si fuera poco, contaron con la colaboración de un grande de las seis cuerdas: Jero Ramiro; un placer para vista y oídos. ‘Alma en pena’ y ‘Perdedor’ sonaron, pero se referían al que se perdió el concierto, nada que ver con el espíritu del quinteto, que se vio mejor reflejado en títulos como ‘Rumbo hacia el sol’, ‘Placer prohibido’, ‘Batalla letal’ o ‘Dueña del tiempo’. Sí, el futuro es suyo, la banda crece y crece y deberías apuntar en tu agenda la próxima cita en Madrid: El viernes 22 de mayo en la sala Silikona. Por último, muchas gracias a los amigos gaditanos por concederme el honor de presentar al grupo antes de saltar a escena en fecha tan especial.

Jon Marin

ZINKIN’ PRIM + TABLETOM

Madrid – Caracol – 26.03.09

El concierto estaba programado para las 21:15 h.y puntuales como pocos, los Zinkin´Prim saltaron al escenario con muchas ganas de comerse la noche. Ya desde el principio, y con una sala todavía llenándose, dejaron caer varios temas sin pausa entre ellos, entrelazándolos a un ritmo frenético. Ya se sabe, el tiempo es limitado y la banda quería mostrar todo su potencial a los allí congregados. Carlos, cantante, guitarrista e indiscutible frontman de la banda, hizo las delicias del respetable consiguiendo una conexión y complicidad con el público sólo al alcance de unos pocos.

Durante la más de una hora de duración del concierto, con bis incluido, tuvieron tiempo de interpretar temas de sus trabajos anteriores Mabel y Mundo cucaracha, además de ofrecernos algún adelanto de su próximo álbum que llevará por nombre Crítica y lírica. Pero los dos momentos cumbres llegaron casi al final. Uno fue al tocar ‘No vas a tener una casa en tu puta vida’, donde consiguieron que el público entonase dos estribillos distintos al mismo tiempo para que se solapasen. Quedó muy chulo además de divertido. El otro cuando varios invitados subieron al escenario: los chicos de Caskarrabias y de Cuatro Gatos, además de familiares y amigos músicos de Málaga. Aunque todo el grupo estuvo a la altura, merece especial mención el joven nuevo bajista, Borja, que se ha adaptado perfectamente a las necesidades de la banda y ha sabido cubrir la baja de Mario.

Después de esta descarga de Rock sin tapujos, vino el turno de la mítica banda malagueña Tabletom, con treinta años de experiencia y una botella de absenta en el cuerpo. Una banda muy completa, con un Rock tranquilo, rozando lo bluesero. Es de ese tipo de música que te atrapa, casi psicotrópica. Sin duda, una buena noche de Rock and Roll con dos bandas nacionales de altura. Los Zinkin’, que han dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad, y Tabletom, una banda con mucho carisma y un grupo fiel de seguidores. No se le pudo pedir más a la noche.

Texto y foto: Marco Vara

EXTREMÚSIKA

Mérida (Badajoz) – Albergue municipal El Prado - 16, 17 y 18 de abril de 2009

Llegamos al Extremúsika desde Madrid a eso de las cinco de la tarde del jueves 16. Pero la lluvia y un barrizal como parking no eran los únicos contratiempos a nuestra llegada y tuvimos ciertos problemillas con las acreditaciones, lo que retrasó aún más nuestra primera toma de contacto con los grupos. Después de todo el jaleo, montar la tienda y acomodarnos en el camping, llegamos justo a tiempo para ver a la Vargas Blues Band.

El nuevo emplazamiento y recinto bien merecen que les dediquemos unas líneas. Ha sido la cara y la cruz del festival porque se han producido grandes avances, pero también se han dado pasos atrás. La cantidad de baños, tanto en la zona de conciertos como en la zona de acampada, ha sido suficiente para no tener que esperar ni una sola vez. Sin embargo, aunque había limpieza diaria, no era bastante para mantener una mínima higiene. Otro punto caliente han sido los accesos. La entrada principal era bastante amplia y no se registraron muchos problemas para entrar, pero la cosa cambia si se estaba dentro de la zona de acampada, ya que sólo había un acceso para toda la gente allí concentrada. Con una menor afluencia de público que otros años y lloviendo, un par de veces el acceso a la zona de conciertos fue realmente pesada (hay que recordar que cacheaban a conciencia a todos y cada uno de nosotros para que no pasásemos comida ni bebida de una zona a otra). En cuanto al parking, suspenso. La lluvia lo volvió impracticable. Coches atrapados en el barro sin poder salir (el mío fue uno de ellos, aprovecho para dar las gracias a toda esa gente que estuvo empujando), caminos completamente inundados, todoterrenos sacando otros coches... Da especial rabia porque en las zonas encharcadas de conciertos se encargaban de echar arena, alisarla y, en definitiva, cuidarlas un poco para hacerlas practicables, pero en el parking no solucionaron nada. Por otro lado, punto positivo de la organización ha sido una única zona de acampada, bastante grande y con un suelo que drenaba muy bien (en cuanto paraba de llover una hora, estaba prácticamente seco), así como las zonas de concierto, que también han aumentado su capacidad y comodidad para los asistentes. Otro a favor radica en la cercanía de los escenarios principales y el auxiliar a la acampada. En algunas zonas, pocas, la verdad, se mezclaban los sonidos de ambos directos. De todas formas, es un mal menor, mejor eso a que estén muy separados y tener que andar demasiado de uno a otro. Un relativo fracaso fue el ExtreRuta 66, un espacio de acampada exclusivo para los moteros y sus motos. Pocas tiendas para toda la zona reservada para la ocasión. Gran parte de culpa la tuvo el tiempo. Hay que ser muy valiente para ir en moto con las previsiones que daban.

Antes de continuar con el plano estrictamente musical, me gustaría pedir perdón a Wartime, Cría Cuervos, Konflikto, Amenoskuarto, Sonora, No Relax y Sidercars porque no nos dio tiempo a llegar a verles, aunque a muchos les escuchamos desde la distancia. A ver si coincidimos en la siguiente edición. Lo que sí que pudimos comprobar es el buen hacer de Violadores del Verso y su Rap y a los siempre carismáticos Sínkope. Uno de los platos fuertes, no sólo del jueves, sino de todo el festival, fue Rosendo. Durante una hora, el de Carabanchel hizo las delicias del respetable tocando todos sus clásicos. Con una legión de fans algo más pequeña, pero llena de energía, saltó al escenario Albertucho, otro incondicional de este festival. Pasadas las dos de la madrugada, Boikot, grupo festivalero donde los haya, puso el broche y final a la primera jornada del Extremúsika 2009, donde hubo un protagonista por encima de todos, la lluvia.

El viernes 17 amanecimos con un sol que casi quemaba escuchando desde lejos a Barra Libre. Ya con los dos escenarios principales en funcionamiento, los conciertos se sucedían; Sioux, Maggot Brain, Sindicato del Crimen, Eskorzo, Ratos de Porao, Fonzie... Nosotros llegamos justo a tiempo para ver terminar a Jorge Salán. Un concierto muy sólido, con las guitarras como grandes protagonistas, como no podía ser de otra forma. Continuarían con la vertiente más Heavy del festival con Avalanch, en una buena actuación pero demasiado centrada en los nuevos temas y olvidando completamente algunas míticas de la etapa anterior. Skizoo solventó su compromiso sin problemas, gustándose y gustando. Los cincuenta minutos no fueron suficientes para ellos. Con Hamlet, y su remodelado estilo, estaba más atento de si veía a Pilar Rubio que de los temas, pero es cierto que estuvieron a la altura. La nota polémica del festival la pusieron Noi de Sucre, vestidos de arlequines, en el tramo final de la actuación. Destaparon unas pancartas con las fotografías de Franco y el Rey Juan Carlos, a modo de símil, y procedieron a su quema. Esperpéntico y lamentable, totalmente fuera de tono. Sólo buscaban que se hable de ellos. La noche continuó con el que tal vez haya sido el concierto que más público congregó, Mago de Oz. Enmarcados en una gira donde los cinco componentes míticos de la banda, incluyendo a los guitarras Carlitos y Frank, se volvían a reunir para interpretar solo temas antiguos. Una delicia para los nostálgicos poder volver a escuchar en directo temas de Jesús de Chamberí o de La leyenda de La Mancha que hacía años que no se tocaban. También es cierto que fue uno de los pocos conciertos que pudimos ver sin mojarnos. Un pequeño bajón se vivió con Celtas Cortos. Demasiado instrumental para esas horas con tanto cansancio acumulado, tan sólo con temas como ‘Senda del tiempo’ pudieron animar una actuación un tanto descafeinada. Tocaba reponer fuerzas y no pudimos ver a Ojos de Brujo, Gatillazo, ni Toy Dolls, aunque la gente que había estado volvió muy satisfecha. Sí que aprovechamos para cerrar la noche con mucha caña, escuchando a Def Con Dos. En el segundo día de festival también actuaron desde las 16.30 horas en el escenario auxiliar reservado para el homenaje a artistas andaluces: Triana, Alameda, Lole Montoya, Jethro Tull –excepción en la temática-, Raimundo Amador, Imán Califato, Smash, Tabletom (pudimos disfrutar un ratito de su música blusera antes de DCD) y Amadablan. Sin duda el cansancio se hacía notar en nuestros cuerpos y la lluvia, omnipresente, no ayudaba.

El sábado 18 nos levantamos temprano y, aprovechando que no había mucha resaca, nos fuimos a ver Mérida, a reponer provisiones y tomar un café calentito. El cielo había dado tregua, y se agradecía. Una pena habernos perdido a Bucéfalo, La Taberna de Moe, Ni por Favor ni Ostias, Lendakaris Muertos, Los Niños de los Ojos Rojos, El Puchero del Hortelano, Breed 77 y Tote King. Sí llegamos para ver a Koma. Después vendrían Los Suaves, en su línea de los últimos años, con Yosi bastante centrado y tocando todos los temas conocidos del repertorio. Muy buen concierto. Nos acercamos al otro escenario, pero Nacha Pop no apareció. Después nos enteramos de que había sido por problemas de salud de Antonio Vega. Los Ilegales y Medina Azahara, aunque no tuvieron tanto público, sí que reunieron a bastante gente. Pasadas las nueve y media de la noche, comenzaba la traca final. Primero Misfits, después Warcry y por fin Bad Religion. Habían generado gran expectación y creo que pudo hacerse algo corto. Buena música, pero faltó algo de feeling. Al contrario que con Ska-P, otro de los directos más concurridos del festival. Temas archiconocidos y mucha caña. Nos olvidamos del cansancio por un momento y casi hasta se agradecía la lluvia. A Los Delinqüentes les vimos un ratillo. Son geniales, muy fiesteros, pero con un par de temas tuve suficiente. Preferí pasarme a ver a De Acero, uno de los pocos grupos de covers de este año, y así escuchar temas de Extremoduro. Para justo antes de irse a acostar, no estuvo mal. No había fuerza para algo tan duro como Piperrak, aunque de fondo se escuchaban unos vientos y todavía quedaba bastante peña viéndoles. De Los Chunguitos no sabría deciros, sin meterse nada es difícil aguantar. Aunque nos pasamos poco por el tercer escenario, además de los ya mencionados allí actuaron: The Winslows, Nocturnia, The Milky Way, Tonino Carotone, Albert Pla, Topo, El desván del Duende, Tequila, Mama Ladilla y The Ramonas (versiones de Los Ramones).

Un festival muy completo en cuanto a grupos y estilos se refiere. Aún así, la indiscutible protagonista principal fue la lluvia. La organización no tiene la culpa de las inclemencias meteorológicas, pero es cierto que existía un cierto pesimismo y descontento generalizado. Creo que deberían tomar nota e intentar mejorar ciertos aspectos, que además no suponen un gran esfuerzo, para la edición que viene. A pesar de todo, nadie nos quitará este fin de semana con buena música y mejor ambiente en la edición de Extremúsika de 2009. Esperamos volver a Mérida el año que viene.

Marco Vara

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Barro hasta las cejas

El festival Extremúsika, que en esta edición se trasladaba a Mérida y presentaba una excelente programación, se saldó con otro fiasco en cuanto a condiciones ambientales se refiere. Un verdadero maratón de Rock en medio de un lodazal y, claro, en esta situación -embarrados hasta las rodillas- no se disfruta igual del Rock'n'Roll que con solecito y unas birras entre manos. Comprobamos una vez más que este divino castigo, este licor de los milagros, este bálsamo de Fierabrás, que tanto nos hace sufrir, es sin duda de secano. “El agüita pa' las ranas", como dicen los más castizos y macarras en los bares. Menuda mano tiene la organización del evento con las dichosas calendas, el calendario infalible que todo lo puede. Menos mal, porque si no, nos veíamos chapoteando en medio del río, que bien cerca lo teníamos. Llevamos dos ediciones con el Extremúsika pasado por agua, el año pasado con un verdadero diluvio que dio al traste con los escenarios y éste con lluvia por doquier y lodo hasta las orejas. A destacar también el esfuerzo que realizó la organización por cubrir los charcos embarrados con toneladas de arena esparcidas y apisonadas con un tractor, imposible no acordarse del ‘Rocinante’ de Asfalto en aquellos momentos. Aunque el último día, el sábado, la lluvia no dio tregua durante toda la jornada y el esfuerzo fue baldío. ¡Vaya si llovió!, ora chirimiri, ora chaparrón, y a medianoche no había quien allí estuviera, salvo los más estoicos y sufridores, que eran mayoría, embutidos en sus capas impermeables, aguantando el tirón. También constatamos que la cultura musical está realmente fatal en este querido país nuestro y que hay una música para el público femenino (el flamenquito, la Fusión...) y otra para el masculino (el Rock con enjundia). Fue muy triste asistir al escenario que estaba al lado del río y ver que en las descarga de artistas míticos, leyendas del peso y categoría de Topo, Imán Califato, Smash o Tabletom... nos congregábamos allí cuatro gatos, contados con los dedos de ambas manos (viejos hippies pasaos con más canas que horas de autostop a sus espaldas... peña con los “cojones negros” como se suele decir; respetable, nunca mejor dicho, que sabe apreciar lo bueno) mientras que dicho lugar se llenaba con propuestas más light tipo El Desván del Duende (rumbita extremeña sin demasiada substancia) o con artistas festivos como Raimundo Amador o Albert Pla. El inefable Tonino Carotone cosechó un excelente recital mientras en otro escenario, Jorge Martínez de Ilegales afilaba su Les Paul negrita Deluxe. Esa fue otra de las jodiendas el festival, cuando coincidían artistas súper interesantes y apetecibles en distintos escenarios. A los Jethro Tull les tocó lidiar con el vómito áspero de Hamlet, que a pesar de la distancia se hacía notar entre canción y canción de los ingleses, y puristas del sonido como son Ian Anderson, Martin Barre y compañía, a punto estuvieron de dar la espantada por tales motivos, aunque finalmente la cosa se quedó en amago. Maravilloso show el que protagonizaron, con toda la carne en el asador: ‘Locomotive breath’, ‘Aqualung’, ‘Cross-eyed Mary’, ‘Sweet dream’, ‘Bouree’... salvo el ‘Thick as a brick’, que dejaron para mejor ocasión. Sonido purísimo y añejo de puro Blues cultivado en barrica a cargo de uno de los grandes clásicos contemporáneos, leyenda viva donde las haya, pura exquisitez en definitiva, solo para los paladares más sibaritas que allí se dieron cita y que fuimos muchos, aunque no mayoría absoluta. Así están las cosas, queridos.

Y en el capítulo de grandes triunfadores habría que destacar (amén de Jethro Tull) a Los Suaves (que cuajaron un recital de pura trilita a media tarde el sábado, ¡con Yosi totalmente sobrio, esto sí que es noticia! ¡Qué delicia escuchar las guitarras de Alberto Cereijo y Fernando Calvo arreciando como truenos!) También nos dimos un gran baño de sonido en la descarga de Sindicato del Crimen, estupendos con su Hip-Hop Metal contestatario y unas tesituras muy parecidas a las de Def Con Dos (quizás con más Metal abrasivo en las guitarras). César Strawberry, Tejeringo, Kiki Tornado… actuaron el viernes a ultimísima hora (a las cinco de la madrugada) y el cansancio (sería mejor decir agotamiento) nos privó de su magisterio, pues marchamos hacia el hotel, en busca de la merecida recompensa.

La última reflexión de la jornada la expongo a continuación: ¡cuánto adoramos a los grupos de fuera!, ¡qué buenos son los guiris!, cuando muchas veces aquí tenemos lo mejor, corregido y aumentado. Pura gloria bendita, vamos. Lo digo a colación de dos ejemplos de manual. Si Bad Religion estuvieron fenomenales con su Punk melódico en medio del chaparrón (los californianos demostraron una vez más lo buenos que son), el día anterior Gatillazo, con el sin par Evaristo, "el rey de la baraja", al frente, dieron auténticas sopas con honda con el Hardcore malencarado y sulfúrico que traen entre manos, un auténtico coctel molotov, demostrando que están a la altura de los mismísimos Bad Religion, eso sí, en versión salvaje y borroka. Esta misma observación vale para Jorge Salán o Skizoo, entre lo mejor del festival. No quiero despedirme sin mencionar a los artistas que se batieron el cobre el día de apertura, como Sonora (en medio del diluvio), No Relax, un excelentísimo Javier Vargas, acompañado por Luis Mayo al bajo y Tim Mitchell a la voz (pura cátedra de Blues) y, cómo no, Rosendo y Boikot, que son un pleno al quince en cualquier festival que se precie. Por último, en el capítulo de sorpresas cabe subrayar el excelente show de Sidercars (con un Rocanrol muy fresco entre manos), una banda a seguir, sin duda, a partir de ahora, y también a los asturianos Avalanch, con un sonido súper nítido y pulido, maravilloso Metal romántico, versión opuesta de las voces burracas y el recital grueso de sus paisanos Warcry. Por su parte, Medina Azahara y Ska-P repitieron con mucha soltura y buen hacer un set mil veces visto (con la peña soportando el chaparrón) y Mago de Oz protagonizaron un espectáculo muy soso, en el revival Leyenda de La Mancha (no sé por qué se empeñan en revisitar su peor repertorio), eso sí, sonando bien, no como cuando presentaban aquel disco en La Cubierta de Leganés, que era para salir corriendo.

En resumen, mucho y bueno por disfrutar, aunque cuando estas calado de agua y barro hasta las rodillas, y asoma el dolor de espalda y el lumbago empieza a dar sus primeros síntomas por la espina dorsal, el cuerpo no está para grandes celebraciones ni para tirar cohetes, como es obvio, y lógicamente no se goza igual. Así que para prevenir males mayores, nos retiramos a tiempo los tres días (¡con lo que me gusta trasnochar!) pero, qué duda cabe, había que estar vivos para el día siguiente y, ante tales condiciones meteorológicas, se imponía la retirada. Al fin y al cabo, como dicen los refranes (que son muy sabios) “una retirada es siempre una victoria” y “soldado que huye, vale para otras batallas”. Si bien tales razones no me borraran la frustración de no haber podido asistir a las flamígeras descargas de Mamá Ladilla, De Acero, The Ramonas o los inefables Chungitos, cuyo recital tuvo que ser lo más de lo más. Pero convenid conmigo que cuando se lleva desde mediodía bajo la lluvia y el barro, el cuerpo no da para más. Diréis que soy un blando. Puede ser. Otra vez será.

Fran Llorente

ASFALTO

ASFALTO

Getafe (Madrid) - Old School -24/04/09

Tras su estelar aparición en la sala Joy Eslava a principios de año para presentar su décimo álbum, Asfalto volvieron a la carga en la sala Old School de Getafe para recordar a jóvenes y mayores el magisterio que Julio Castejón y compañía han sellado en la música en la lengua de Cervantes. Ellos que han sufrido en sus carnes todos los avatares de un mundo tan cambiante y caprichoso en cuanto a las modas, ellos que se acostaron en la cresta de la ola (tras su homónimo debut, considerado unánimemente una obra maestra de nuestro tiempo) y se levantaron convertidos en espuma de mar, tras la irrupción (teledirigida) de los figurines de la Movida. Ellos que eran la gran luminaria del Rock español, escrito así con mayúsculas, la gran banda destina a trascender, a superar fronteras y estilos, han sabido aguantar el paso de los años, bien es verdad que con distintas formaciones (que no han hecho sino enriquecer el resultado final). El Rock urbano, el Pop ilustrado, lo sinfónico y lo progresivo, y la mejor canción de autor se dan cita en sus composiciones, ahí es nada. Tras un tiempo largo en barbecho, Julio Castejón decidió (animado por la gente) que la leyenda era demasiado grande para que cayera en el olvido. Catorce largos años habían transcurrido desde su último y maravilloso Planeta de los locos (94), donde los hidalgos del Rock, los “Quijotes eléctricos” y hasta el mismo Carpanta salían a cabalgar de nuevo, a pelear contra los Molinos de viento, imbuidos por el espíritu del Caballero de la Triste Figura. Ahora con una nueva y renovada formación que encabezan los contramaestres Raúl Santana (guitarra y voz) y Carlos Parra (teclados) más el capi Castejón a lomos de su Les Paul negrita, vuelven a hacer las delicias de los aficionados, como hemos constatado este año, por partida doble.

El trasiego fue pura delicia, desde la delicada intro a ‘La paz es verde’ y ‘Más que una intención’, dos canciones como dos soles que encienden nuestros ánimos, energía a raudales en el arranque del show, dando paso a ‘Utopía suite’, un canto a la esperanza, y otros dos clásicos a quemarropa: ‘Desaparecido’ y ‘El viejo’ que pusieron al respetable a cien, justo antes de la tremenda ‘Prisionera enmarcada’, qué placer para nuestros oídos, cuánta nostalgia concentrada en tarro pequeño, como la fragancia más exquisita. ‘Espera en el cielo’ y ‘Transparencias’ (algo diluida) siguieron por la misma senda del Rock-Pop con actitud, justo antes de otra de las cumbres del recital, ‘El hijo de Lindberg’, tremenda pieza que cedió el testigo a ‘Nada, nadie, nunca’, ‘Gente como tú’ y ‘No se puede volar’, verdades como puños y sentido común a borbotones, antes de la despedida con las coreadas ‘Días de escuela’, ‘Es nuestro momento’ y ‘Búfalo Vil’. Tiempo para los bises, en los que ‘Rocinante’ volvió a surcar los cielos junto a la sempiterna ‘Capitán Trueno’ y su mordaz ironía: “haz que gane el bueno…”. La impagable y visionaria ‘Ser urbano’ puso el broche de oro a un encuentro irrepetible, un concierto para enmarcar, en el que según nos confesaba el propio Castejón tras el espectáculo, “la gente viene tanto a encontrarse con los clásicos de su juventud como a encontrarse con sí mismos, con lo que fueron en un tiempo pasado, con las ilusiones perdidas…”. Para quitarse el sombrero, nunca mejor dicho, Asfalto vuelven por sus fueros, en un precioso ensayo de lo que será su próximo disco en directo. Nos vemos en el Teatro Pilar Bardem de Rivas Vaciamadrid, el próximo 3 de julio.

Fran Llorente

GARAJE JACK

GARAJE JACK

Madrid – Orange Café – 16.04.09

Garaje Jack presentaba su nuevo single ‘Dame más’ en Madrid. Este es el segundo de su segundo disco y el primer evento junto con su nueva discográfica. “Liakoura”. Este nuevo single cuenta con la colaboración de Miguel Leiva de Pereza a la voz, y se esperaba su asistencia al evento, aunque al final no pudo ser.

Un concierto de Garaje Jack es garantía de diversión, el grupo derrocha energía y simpatía desde la primera nota, y Laura, su cantante, no para quieta ni un segundo. De nuevo, Garaje Jack consiguió que muchos de los asistentes saliéramos con la cara dolorida de tanto sonreír y casi sin voz de corear sus canciones.

Repasaron casi al completo su último disco comenzando fuerte con su primer single ‘Boulevard’. Casi al final llegó el esperado ‘Dame más’ y cerraron con algunas de sus canciones más carismáticas como ‘Sabor a sal’, tema que el público cantó junto a Laura de principio a fin.

Desde aquí mucha suerte a Garaje Jack, esperamos que al fin llegue la recompensa a vuestro trabajo, que os la habéis ganado con creces. ¡Nos vemos en la siguiente!

Andrea Morante

JUDAS PRIEST + MEGADETH + TESTAMENT

JUDAS PRIEST + MEGADETH + TESTAMENT Leganés (Madrid) – La Cubierta – 15.03.09 El Priest Fest se saldó con una descarga de alto voltaje a cargo de los de Birmingham (Judas estuvieron sembrados casi toda la noche, salvo en los bises), un verdadero bacanal metalero que tuvo en Megadeth a unos estupendos animadores, como de costumbre (ya los hemos visto como grupo de apertura en unas cuantas ocasiones, cumpliendo siempre con rigor y profesionalidad), y en Testament a unos invitados de pedernal (con un sonido muy cerdo), convidados de piedra a la postre en el reparto de laureles. En el debe del evento hay que destacar la poca originalidad en el repertorio de Judas Priest (calcaron al milímetro el ofrecido en el Kobetasonik de Bilbao, eso sí, con una calidad de sonido netamente superior). Glenn Tipton volvió a dar cátedra a lomos de su Hammer negrita, tocada con cable enchufado al ampli, a la vieja usanza, mientras K.K. Downing ejercía de fiel escudero, mostrando las virtudes de su colección de flechas, Flying V's, de variados colores (roja, blanca, negra), al tiempo que el predicador Halford se desgañitaba, embutido en levitas metálicas de cuero negro y remates plateados, como queriendo demostrar que el tiempo no ha pasado para sus cuerdas vocales. Si Dave Mustaine y su renovada cuadrilla (Chris Broderick -guitarra, James Lomenzo -bajo, Shawn Drover -batería) apretaron los dientes, en señal de que todavía les queda tralla para rato, luciéndose en temas como ‘A tout le monde’, ‘My darkest hour’, ‘Symphony of destrution’, ‘Peace sells… but who's buying?’..., los Judas cabalgaron a lomos de un corcel pura sangre, conducido por el visionario Nostradamus y por el excelente oficio de la banda que inventó el Heavy Metal como estilo diferenciado del Hard Rock. Lástima que nos quedáramos ayunos de clásicos como ‘Victim of changes’, ‘The ripper’, ‘Diamonds and rust’, ‘Heading out the highway’, ‘Freewheel burning’, ‘The sentinel’, ‘Out in the cold’... imprescindibles en cualquier show que se precie de los británicos, pero el cuerpo ya no está para ese tipo de hazañas y mejor conformarse con ‘Prophecy’, ‘Metal gods’, ‘Eat me alive’, ‘Beetwen the hammer and the anvil’, ‘Devil's child’, ‘Breaking the law’ y ‘Hell patrol’, con las que facturaron una primera parte notable, para luego sumergirnos en la acústica encontrada de ‘Death’ y ‘Angel’ y proseguir el poderío con ‘The hellion/ Electric eye’, ‘Rock hard ride free’ y una absolutamente inmensa ‘Sinner’ (cuya ejecución valió por todo el recital). Por desgracia, tras dejar unas sobradas ‘Hell bent for leather’ y ‘The Green Manalishi’, no supieron rematar al morlaco en los bises, cerrando en plan sarasa (entre los berridos de Halford, para que cantaran los asistentes, muy del agrado de la concurrencia, pero muy poco de los que habíamos acudido a una descarga de los dioses) con unas deslucidas ‘You've got another thing coming’ y ‘Living after midnigth’. Lo dicho, tremendo baño de sonido y aceite lubricante para rematar la fiesta. Fran Llorente

 
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