Cáceres – Recinto hípico – 2, 3 y 4 de julio de 2009
Primer año que esta “locura musical” de tres días se lleva a cabo, y la verdad es que no defraudó ni a jóvenes ni a viejos roqueros, que veían a gente de la talla de Obús, Sherpa o Barón Rojo junto a grupos emergentes como Lilith y bandas extremeñas como los Kaxta, que vienen demostrando que tienen mucho que dar. Más de ochenta grupos repartirían su sabiduría en tres escenarios diferentes con momentos grandes como los de Rata Blanca o Europe.
El festival empezaría pronto y dando fuerte con grupos extremeños como De Ninguna Manera, Kaxta o Dark Sound, pero no sería hasta las siete menos diez de la tarde cuando el grupo de versiones de Whithesnake, llamado Dr. Snake, empezara a calentarnos los motores. Grupos como La Leñera, imitando a los mismísimos Leño o Hechizo, a Bunbury y compañía, nos prepararían para el que sería el primer gran asalto a uno de los escenarios grandes del festival. Lo abrieron los pamplonicas Barricada, en el escenario llamado Hendrix, tocando las canciones de siempre, 'Animal Caliente', 'Esta es una noche de Rock&Roll' o 'No hay tregua', para cerrar su actuación con 'En blanco y negro', demostrando que siguen teniendo el mismo potencial en directo que llevan ofreciendo desde hace años y años. Luego, volviendo al escenario Hípico, imitando a Axl Rose, Slash y compañía, vinieron los Gansos Rosas y, haciendo de AC/CD, The Bon Scott Band, que lo logran clavado a los australianos. Vimos a Forraje… y a moverse a otro de los dos grandes escenarios, el llamado Bon Scott, para ver a Sherpa. Su carrera en solitario marcha viento en popa, sus directos también y nos lo demostró esta noche (eran ya más de las 2:00 h.) Canciones como 'Guerrero en el desierto', 'Ajedrez mortal' o 'Flor de invernadero' nos hicieron vibrar. Luego los barceloneses Lilith, que están en todos lados (hasta teloneando a AC/CD), arrasaron con todo, sobre todo Agnes, la cantante, quien parecía un torbellino en medio de una guerra de acordes rockeros. Fortu y compañía, o sea Obús, con tantas ganas como años de carrera, también arrasaron con canciones de siempre para llevarse en el bolsillo a los viejos roqueros y a los heavies de hoy y de ayer. El primer día de festival estaba echando su cierre y Delito y Medio, Envidia Kotxina y, por último, Oferta Especial, dando un gran concierto, daban por finalizada esta emocionante jornada, ¡y todavía quedaban dos!
Viernes 3
El segundo día también resultó emocionante. Empezarían pronto El Rincón de Bataná, Duelo Eterno, Xoia Mai y The Buzzos, todos ellos grupos extremeños, entre otros. A las cinco de la tarde comenzaron a descargar Sublevados, me sorprendieron gratamente. Kaín daba mientras un toque más Heavy. Las actuaciones entre los dos escenarios grandes (Hendrix y Bon Scott) y el pequeño (Hípico) se solapaban en ciertos momentos, así que unos y otros intercambiarían público a lo largo de estas dos jornadas (viernes y sábado). Mala Reputación en uno o Estirpe en el otro demostraban la variedad de estilos del festival, Punk aquí, Heavy allí, Hard Rock por acá, Rock And Roll por allá… Hora Zulú, Savia, Luz Oscura… dejaron el camino abierto a la actuación de Ars Amandi, que hizo un repaso a toda su carrera, subrayo un tema que me encanta: 'Jugar'. La fiesta siguió con unos clásicos del Heavy español de los ochenta: Sobredosis; luego Poncho-K, Barón Rojo y Dr. Sapo, alternando escenarios, se repartían nuevamente al público asistente en diferentes estilos. De Alemania llegaron Metalium; de Galicia, Siniestro Total (uno de los grupos que a más número de personas congregaron). Y vuelta al “Hipico” para ver al grupo de versiones que mayor puesta en escena y despliegue de medios pusieron en marcha; desde Madrid, y versionando a Kiss: Exkissitos, haciendo un gran repaso de la discografía del grupo estadounidense, guardando un gran parecido y con una maravillosa puesta en escena, y una terminación espectacular con unos fuegos artificiales a la altura de los grandes conciertos de los Kiss. Seguidamente cruzaban el charco Rata Blanca para estar en el Festival del Oeste y hubo más: Klepsidra, Sundayers, Habeas Corpus, El Gitano, la cabra y la trompeta o El Último Ke Zierre. Sin embargo, el verdadero cierre del segundo día lo dieron Distorsion, Los Jacobos y Barrio Tomillo. Todos pusieron el broche a este maratón de grupos y el cansancio empezaba a adueñarse de nosotros.
Sábado 4
Pero el dormir vendría bien, y el no madrugar también. Cuando llegamos tocaba Leize. Antes lo habían hecho Sheratan, La Bruja Roja, Carnica Sound, A Pelo y Tú y Garganta Profunda. Seguimos viendo a grupos de la talla de La Taberna de Moe (perfecta descarga), los navarros Estrago o los segovianos Lujuria, siguiendo con su siempre fuerte potencial en directo. Metalmania se encargaron de las versiones de Metallica; Asfalto, después de tantos años como llevan en la carretera, demostraron –como tantos en este evento- que los viejos roqueros nunca mueren; como los de Hortaleza: Porretas, que dieron un show sin su cantante Rober, por problemas personales que fueron solventados con la puesta en escena de un amigo argentino. Korumbà aceleró los corazones con su Thrash Metal vasco. Siguieron dándonos marcha Burning, Básico y luego Barbarroja, con un directo de impresión, es la mejor banda de Heavy que he visto este año. Y llegó la hora del plato fuerte del día y del festival: Europe. La zona se volvió a llenar de gente y los suecos volvieron a demostrar que forman una banda de gran categoría y
excelente nivel, siempre fuertes y elegantes a la vez. A continuación, recta final con Sex Museum, o los punks Vómito, quienes dejarían paso a Kutxi Romero y Ja Ta Já (Kutxi con su estilo Flamenco reunió también a gran cantidad de gente). Vimos un poco de P.M., con cantante femenina muy buena. Peter and The Test Tube Babies venían desde fuera para descargar su Punk/ Hardcore. Saurom lo hacían a la vez en el escenario Hípico. Y ahí también vimos a Tókame la Polla, grupo de versiones de La Polla Records, quienes hicieron las delicias de los nostálgicos del mítico grupo Punk. Dando el carpetazo al festi, tres grandes actuaciones: Reincidentes, que congregaron también a mucho público, Mr. Rock y, para cerrar, los míticos GBH, que tuvieron el honor de cerrar este nuevo festival, el cual, después de tres días, nos dejaba a todos con un gran sabor de boca, y -¡quién lo diría a esas horas!- ganas de más. Así que esperemos que al año que viene se repita y tenga un cartel parecido o incluso mejor con más bandas extranjeras de las que se dejan ver poco por aquí.
Fran Molero






Kontra Golpe es una banda con sólo unos meses de recorrido que le echó ganas sobre las siete de la tarde, con mucho calor en la capital todavía, y lo dio todo con un repertorio plagado de versiones. Suponemos que todavía no tienen mucho material propio y nos recordaron a Rosendo (‘Agradecido’), Barricada (‘No hay tregua’), Extremoduro (‘Ama, ama y ensancha el alma’)… Otras influencias que mostraron son las de La Polla, Los Suaves, Platero y Tú…
Bahía Cochinos es un grupo que lleva ya tiempo rodándose por los escenarios pero que no ha estrenado su CD de debut (Infinito) hasta hace medio año aproximadamente. Suenan muy limpios, es Rock, pero al recargar poco el sonido con sus instrumentos, manda la voz y en ocasiones puedes creer estar escuchando a una formación de Pop. Variados, alternativos, funkys a ratos… también hicieron lo posible por levantar al escaso público.
RIP KC son de sobra conocidos en El Foro ya que llevan trabajando desde mediados de los noventa y tienen cuatro trabajos en el mercado. Es una banda con cierto tirón, pero, nada, salieron a escena cuando ya anochecía y la gente que seguía sin llenar el recinto. Su mezcla de sonidos rockeros clásicos, psicodélicos sobre todo, Stoner, Funk, algo de Jazz… (¡es que estos tíos tocan todos los palos!) quizá no fuera lo más adecuado para la hora central del festival salvo que te conozcas bien su estilo o seas un erudito.
¡Y qué vamos a decir de los aragoneses Tako! Años y años en la brecha y este 2009 con su decimocuarto disco bajo el brazo (Takorce, grabado en directo). Cuando comenzaron su concierto por fin vimos algo de ambiente ante la carpa del auditorio pero mucho menos de lo esperado. Parece mentira, han llenado salas en Madrid teniendo que pasar la gente por taquilla y esta noche, que no costaba dinero verlos y que además presentaban dicho lanzamiento, ¿dónde estaban sus seguidores? Pero los que allí se acercaron se lo pasaron bien con un show estudiado, sobrio y a la vez divertido, plagado de las canciones de toda su vida como ‘Sangre y sal’, ´Seda negra’, etc., y que puedes encontrar en el CD en vivo mencionado.
(P.D.: El jefe, desde la “organizaJon”, me obliga a enviar saludos desde aquí a todos los componentes del grupo de Ejea, especialmente al de la toalla, y al resto del equipo que viajó con ellos.)
Para conmemorar tan magna efeméride, allí que nos fuimos al recinto ferial La Peraleda de la ciudad imperial. Ya sentenció hace dos décadas José Carlos Molina que éramos un “Imperio de Paletos” (la afirmación es válida para el arte y la cultura en general, habida cuenta el país tan cultivado en el que nos hallamos), bien es verdad que unos sectores culturales sobreviven mejor que otros en este mundo a la deriva, en esta magnífica decadencia del mundo occidental con su brillo tecnológico y sus fanfarrias en tecnicolor digital. Comento esto a cuenta del pobrísimo aforo que registró el evento, pues en un recinto que puede albergar más de cinco mil personas, apenas unos cientos fieles incondicionales (nunca mejor dicho) nos dimos allí cita para contemplar un cartel que valía la pena con creces. Qué lejos estamos del milagro cultural, de aquello que cantaba Ñu: “Ya sólo escuchamos música clásica y exportamos Rock’n’Roll…”
El festín empezó a la hora de la sobremesa con la banda invitada Korumbà, mucha caña euskaldún, Thrash-Metal para calentar un evento que ya bramaba fuego, dada la temperatura ambiental.
Tras ellos hicieron su aparición los burgaleses Pussy & Money (gracioso el nombre que han elegido para homenajear a los Mötley Crüe: “Coñito y Dinero”, sin complejos, vamos) facturando un set muy elaborado donde apenas faltaron clásicos de la banda angelina, si bien la imagen del grupo castellano en nada se parecía al look pinturero y glamuroso de los Vince Neil, Niki Sixx y compañía…, kukis aparte.
A media tarde, con un calor infernal en la carpa, se deslizaron los holandeses Moore Black, realizando un recorrido apócrifo sobre el genial guitarrista irlandés. Ya de entrada, faltaban los teclados y el guitarra rítmico, labores que realizaba en la banda de Gary Moore el sin par Neil Carter. Combinando churras y merinas, regalaron un set con muchas canciones semidesconocidas, amén de las incursiones en Thin Lizzy (de agradecer) o en el Moore blusero, ‘Walking by myself’, que no pegaban demasiado con el espíritu del evento, ya que se trataba de recordar el Monsters of Rock del 84, no hacer un repertorio a tontas y a locas, hurtándonos además clásicos imprescindibles como ‘Victims of the future’, ‘End of the world’, ‘Empty rooms’, ‘Murder in the skies’, ‘Out in the fields’, ‘I can’t wait until tomorrow’, ‘Nuclear attack’,’All I want’, ‘Hold on to love’, etc. aunque sí debemos agradecer que se acordaran de las versiones que realizaba el propio Gary Moore por aquella época, en homenaje a los grupos con los que creció musicalmente, esto es, ‘Wishing well’ de Free, ‘Shape of things to come’ de los Esaybeats…
Los que estuvieron soberbios fueron sus compatriotas holandeses Meanstreak emulando a los Y&T, y los barceloneses On the Rhoads haciendo lo propio con el lunático Ozzy Osbourne, luciendo un vestuario muy propio para la ocasión y recursos escenográficos para quitarse el sombrero. Qué gusto nos dio escuchar canciones como ‘Open fire’, ‘Black tiger’, ‘Midnight in Tokio’, ‘I believe in you’, amén del himno ‘Forever’, trazados con pulso magistral, del mismo modo que Iban Arrieta (voz), Sergio Esteras (guitarra), Abdón Pena (teclados), Óscar Rivas (bajo) y Jordi Esteve (batería) se batieron el cobre con las impagables tonadas del “Príncipe de las tinieblas”, maravillosas versiones, muy niqueladas, a destacar las magníficas ‘Rock’n’Roll rebel’, ‘Bark at the moon’, ‘I don’t know’, ‘Crazy train’, ‘Mr. Crownley’, ‘Revelation’… con los acordes de guitarra muy bien aprendidos y un colchón de teclados que encendía nuestras neuronas, amén de la encomiable labor de Iban que se metamorfosea como nadie en el “loco” cantante de Birmingham.
Entrada la noche, los italianos Atomic Jump la emprendieron en recuerdo de Van Halen, realizando un set demasiado redundante donde hubo espacio para los grandes clásicos ‘Panama’, ‘Jump’, ‘Aint’ talkin about love’, ‘Pretty woman’, ‘You really got me’, ‘Runnin with the devil’… y también para temas algo menos brillantes de la banda (quizás fuera su interpretación): ‘Atomic punk’, ‘Ice cream man’, ‘On fire’, ‘Romeo delight’, que junto a los largos y tediosos solos alargaron en exceso un show que nos pareció eterno.
Quizás fueran las ganas de degustar el plato fuerte de la noche, UDO Dirkschneider, al interpretar con una fuerza encomiable y un rabia magistral las aceradas canciones de Accept, desde ‘Princess of the dawn’ a ‘Balls to the wall’, pasando por ‘Metal heart’, ‘Restless and wild’, ‘Fast as a shark’, ‘Midnight mover’, ‘Burning’… Todo fue pura delicia para nuestros tímpanos, una auténtica apisonadora de Rock’n’Roll cabalgando desenfrenada y llevando el compás como una locomotora a pleno vapor.
Alucinados y exhaustos ante tamaña demostración de poderío musical, ya sólo nos quedaba el fin de fiesta con la Bon Scott Band y sus acrisoladas versiones de AC/DC. Con tonadas como ‘Rock’n’roll damnation’, ‘Hell is a bad place to be’, ‘Girls got rhythm’, ‘You shook me all night long’, ‘Hell bells’, ‘Back in black’, ‘TNT’, ‘Let there be rock’, ‘Dirty deeds done dirt cheap’… no hay cansancio que valga, pura dinamita y broche de oro para un festival con muy buena organización que mereció más público del que finalmente acudió a recordar una efeméride tan grande como el Monsters of Rock de 1984.